Tres formas de vender por adelantado.
Elige la plantilla que encaje con cómo quieren pagar tus clientes. Haz clic — se carga pre-rellenada en el editor.
Vende un bote de cafés hoy. Sírvelos todo el mes.
«Diez cafés por 25 €. Paga una vez, toma café todo el mes.» Vende el paquete en tu web, Instagram o directamente en la barra. La tarjeta llega a su wallet precargada — sin voucher que imprimir, sin códigos que rastrear.
En cada visita, el barista marca un golpe. La tarjeta cuenta hacia atrás. Cuando llega a cero, el cliente se va — o compra otros diez. La mayoría compra otros diez.
Hecho para tu negocio.
Cada sector gestiona la fidelización de forma distinta. Hemos escrito la guía para el tuyo — el tipo de tarjeta adecuado, las campañas que funcionan, historias reales de clientes. Elige tu mundo.
Siempre con ellos.
Tu tarjeta vive en la cartera que ya usan — junto a su tarjeta de embarque, su tarjeta de transporte, su tarjeta de débito. El móvil que desbloquean cuarenta veces al día.
Sin aplicación que recordar. Sin papel que perder. Tu marca aparece en su pantalla de bloqueo cuando pasan por delante. Esa es la presencia que no puedes comprar con anuncios.
Tres pasos. En marcha el viernes.
Y después funciona solo.
La tarjeta es solo la superficie. Por debajo, las campañas y ofertas automatizadas hacen el trabajo — la parte que normalmente tendrías que contratar a un especialista en marketing para gestionar.